Web 3.0

 



La noción de web se emplea para nombrar a una red informática y, en especial, a Internet. La idea de web 3.0 alude a una especie de extensión o de formato particular de la red tradicional.

Es importante tener en cuenta que el concepto no tiene una definición concreta, sino que suele ser motivo de debate entre especialistas. En principio, para entender qué es la web 3.0, hay que conocer a qué se refieren las dos “versiones” anteriores de la web.





La idea de web 3.0, en este contexto, está relacionada a lo que se conoce como web semántica. Los usuarios y los equipos, en este marco, pueden interactuar con la red mediante un lenguaje natural, interpretado por el software. De esta manera, acceder a la información resulta más sencillo. Dicho de otro modo, todos los datos alojados en la web 3.0 deberían ser “entendidos” por las máquinas, que podrían procesarlos con rapidez.

La web 3.0, en definitiva, está relacionada con la inteligencia artificial. Los sitios web incluso tendrían la capacidad de conectarse entre sí de acuerdo a los intereses del usuario.



Las bases de datos lo cambiaron todo, ya que el contenido se desprendió de las páginas para ser publicado en tantos sitios como las leyes lo permitan; tan sólo la posibilidad de enseñar a nuestros amigos el artículo o el vídeo que acabamos de disfrutar a través de las redes sociales habría parecido imposible a comienzos de los 90, y por eso es necesario hablar de web 2.0 cuando se hace referencia al dinamismo de los datos. El paso siguiente, como ya se puede apreciar en ciertos casos, es mejorar la accesibilidad.



Una de las barreras que la web 3.0 intenta derribar es la necesidad de operadores humanos para evaluar y administrar el contenido en Internet. Esto no es nuevo, ya que varias compañías, entre las que destaca Google por la popularidad de sus productos, llevan años investigando y desarrollando tecnologías de inteligencia artificial para volver la navegación cada vez más fluida y enriquecedora.

Actualmente podemos acceder a Internet desde un sinfín de dispositivos diferentes, y esta variedad acarrea muchos desafíos nuevos para los desarrolladores, tanto en lo que hace a la estética de los sitios web como en las cuestiones técnicas relacionadas con las aplicaciones y la transferencia de datos. La web 3.0 apunta a que todos podamos disfrutar de la información y de las herramientas de Internet sin importar el aparato a través del cual nos conectemos, ya que busca una flexibilidad y una versatilidad que superen las barreras del formato y la estructura.




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